Qué tienes, cuánto queda y dónde está exactamente.
Se le hace una foto al albarán, el sistema reconoce el material y una persona confirma. El stock se mueve entonces, no antes.
El material está repartido entre la nave, tres furgonetas y las obras abiertas. Se compra lo que ya se tiene porque nadie lo encuentra, y falta lo que se daba por supuesto porque nadie contó lo que salió.
Teclear un albarán ocupa una mañana.
Treinta líneas copiadas del papel, y mañana otras treinta. Y «¿dónde está esto?» se contesta yendo a mirar.Treinta líneas que alguien copia del papel, y al día siguiente otras treinta. Mientras tanto «¿dónde está esto?» se contesta yendo a mirar, y el número que enseña la pantalla lo ajustó alguien a mano hace tres meses.
El stock es la suma de sus movimientos.
El catálogo, el mapa y los movimientos.
- Catálogo de material con coste, proveedor, mínimo y categoría
- Ubicaciones con código, QR y etiquetas imprimibles al tamaño de tu rollo
- Stock por ubicación: lo que hay en la nave, en cada furgoneta y en cada obra
- Cada cambio es un movimiento con fecha, motivo y nombre; el stock es su suma
- Escaneo desde el móvil: qué es, cuánto queda, dónde está, y descontar
- Entrada por albarán, con la foto al lado de las líneas reconocidas
- Aviso al cruzar el mínimo, con el código y el nombre dentro
- Cinco permisos con forma de oficio: despacho, alta de material, nave, muelle y mapa
El aviso salta al cruzar el mínimo y no vuelve a avisar hasta que el material sube y vuelve a bajar, para que quien compra no reciba el mismo aviso veinte veces en una tarde.
Foto del albarán.
Y confirmar.
La IA es la última capa
Cuatro capas, de la más barata a la más cara. El modelo es la última.El reconocimiento va en cuatro capas, de la más barata a la más cara: referencia exacta del proveedor, alias que alguien confirmó antes, parecido de texto, y solo entonces un modelo. La tercera entrega del mismo proveedor se resuelve casi entera en las dos primeras.
- Un albarán es un borrador hasta que alguien lo confirma
- Leer una foto es una propuesta: el stock se mueve cuando una persona que vio el palet dice que está bien
Para leer albaranes hace falta IA con visión contratada en la instancia; sin ella todo lo demás funciona igual y los albaranes se introducen a mano. Hoy la lectura es de foto; los PDF que envía un proveedor por correo están previstos. Tampoco hay lotes ni números de serie.
Para quién es, y para quién no.
Es para
Empresas con nave y furgonetas donde el material se mueve todos los días:
No lo necesitas si
Necesitas trazabilidad de lote o caducidades. No están incluidas: requieren otro modelo de datos.
Necesita también
Nada. Funciona por sí solo. Para leer albaranes de foto, IA con visión en la instancia.
Una ubicación, el material y las etiquetas.
Se copia y arranca
El permiso de mover se concede al instalar, para que quien tiene la caja pueda descontarla desde el primer día.
La primera ubicación
La primera queda como ubicación por defecto: es donde entra lo que llega sin destino indicado.
El material
Se da de alta, o se sube un albarán y se crea desde ahí. Si ya usabas Presupuestos, tus materiales pasan al almacén automáticamente.
Las etiquetas
Se imprimen las de las estanterías, al tamaño del rollo que tengas comprado.
El traspaso del catálogo no incluye el stock: eso solo cambia con un movimiento, así que hay que hacer un recuento inicial. Va contado en las horas de implantación.
Y si mañana necesitas más.
Almacén funciona por sí solo. Estos módulos mueven su stock.
Compras
Lo recibido en el muelle entra solo en stock, casado por la referencia del proveedor.
Ver el módulo →
Presupuestos
Tus materiales del tarifario pasan al almacén automáticamente.
Ver el módulo →
Órdenes de trabajo
Lo que se consume en una orden sale del stock automáticamente.
Ver el módulo →
Empieza por saber qué tienes; cada módulo que añadas después mueve el stock sin que nadie lo apunte. Ver el pack de arranque.
Preguntas frecuentes.
01«Nuestros albaranes llegan en PDF.»
Hoy se lee de foto; la lectura de PDF está prevista. Mientras tanto, una foto del documento impreso funciona igual.
02«Necesitamos lotes y caducidades.»
No está incluido: obliga a que cada movimiento arrastre un lote y a que las salidas elijan cuál sale, y requiere otro modelo de datos.
03«La gente de nave no va a apuntar nada.»
Escanean el QR y descuentan, en dos toques. Y su pantalla no muestra precios.
04¿Y si la IA lee mal el albarán?
Por eso la lectura no mueve stock: propone líneas y una persona que vio el palet confirma. Hasta entonces el albarán es un borrador.
05«Ya tenemos los materiales en los presupuestos.»
Entonces el catálogo se traspasa automáticamente el día que instales el almacén: se crean los que faltan, se conservan los que ya están, y los presupuestos que los usaban siguen funcionando.